Saltarse las reglas, una vieja costumbre. Manuel Passaglia, diputado provincial de HECHOS, rechazó el despacho asignado en el Anexo de la Cámara baja y devolvió también el estacionamiento oficial. El gesto generó incomodidad y chicanas internas. Los antecedentes del Clan Passaglia no se hicieron esperar. Faltan claro, los escandaletes con polleras...
El diputado provincial de HECHOS, Manuel Passaglia, quedó en el centro de una polémica luego de protagonizar un episodio poco habitual en la Cámara de Diputados. En las últimas horas, el legislador decidió rechazar el despacho que le había sido asignado para desarrollar su actividad parlamentaria y devolver también el espacio de estacionamiento correspondiente. Vale remarcar que al nicoleño se le otorgó un despacho en el coqueto anexo que fuese inaugurado en 1997, cuando su papá era el presidente de la Cámara Baja.
De acuerdo con lo que trascendió en los pasillos legislativos, Passaglia comunicó su decisión tanto a sus asesores como a las autoridades administrativas de la Cámara. El malestar no se limitó a una cuestión formal: en el entorno parlamentario circuló la versión de que el diputado calificó al espacio asignado como “una mierda”, expresión que rápidamente se replicó entre pasillos y despachos, sobre todo entre los pares de Passaglia, y trabajadores de la Cámara que vieron el gesto como “una soberbia inusitada”, tal como lo calificó un empleado de años en Diputados.
El ex intendente de San Nicolás elevó una notificación oficial en la que dejó constancia de su rechazo al despacho número 10 del Anexo de Diputados, además de devolver la cochera ubicada en el estacionamiento del Teatro Argentino, a 52 metros del despacho. La decisión llamó la atención no solo por lo inusual del gesto, sino también por el edificio elegido para marcar el desacuerdo.
El Anexo de la Cámara de Diputados es una moderna construcción inaugurada en diciembre de 2007 y puesta en funcionamiento en 2008. Se trata de un inmueble que alberga 70 despachos legislativos, áreas destinadas a secretarías privadas y asesores, salas de reuniones para comisiones, un auditorio, salones de usos múltiples y alrededor de 80 cocheras. En términos edilicios, es considerado uno de los espacios legislativos más modernos del complejo parlamentario bonaerense y se encuentra en 53 entre 8 y 9, a escaso 47 metros de la entrada al palacio Legislativo.
El episodio adquirió un condimento adicional por una cuestión familiar y política. El Anexo fue impulsado e inaugurado por Ismael Passaglia, padre del legislador, durante su paso por funciones institucionales. Ese dato no pasó desapercibido entre trabajadores y asesores de la Cámara baja, que siguieron el episodio con sorpresa y comentarios en voz baja.
En ese clima, no faltaron las chicanas internas. Algunos empleados legislativos ironizaron sobre la posibilidad de que el diputado reclamara un despacho de mayor jerarquía, mientras otros comentaban el contraste entre la decisión actual y el rol que tuvo la familia Passaglia en la historia reciente del edificio.
Alexis Guerrera, quien ocupaba la presidencia, le explicó que no estaba habilitado por no haber presentado la documentación. Esto generó un cruce cara a cara entre ambos y hasta hubo amenazas de sacar a Passaglia con la seguridad.
De papelón en papelón o como dicen en el barrio, patos criollos, propios de los capangas y patrones de estancia, como acostumbran a manejarse en la ciudad.
Lo cierto es que no es la primera vez que Santiago Passaglia tiene inconvenientes burocráticos. De hecho, a fines de 2023 no podía asumir como jefe comunal de San Nicolás porque no había pedido la licencia de rigor en la Cámara de Diputados.
El artículo 7 de la Ley Orgánica de Municipalidades lo expresa claramente: “las funciones de Intendente y Concejal son incompatibles con las de Gobernador, Vicegobernador, Ministros y Miembros de los Poderes Legislativo o Judicial, Nacionales y Provinciales“.
De ahí se desprende que para poder asumir un cargo primero hay que tomarse licencia en el otro. En este caso, a su vez, hay que considerar los tiempos del Concejo Deliberante que es el órgano encargado de otorgarle las licencias a los jefes comunales (y de designar al reemplazante). Ese pedido nunca fue pedido por Santiaguito, porque claro, el amor ilegal, ya lo tenía obnubilado y hasta perdido.
Fuente: Infocielo