lunes 28 de septiembre de 2026 - Edición Nº2854

Política | 28 sep 2026

Decisiones de los Passaglia

Ramallo en la mira: Cuando una decisión de San Nicolás trasladó el problema y después llegó la factura

13:19 |La discusión por los camiones, la Ruta 188 y los accesos vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿Quién decidió sacar el tránsito pesado de San Nicolás y hacia dónde lo derivó?


Durante los últimos días, una sucesión de publicaciones y declaraciones provenientes de sectores vinculados al gobierno municipal de San Nicolás volvió a colocar a Ramallo en el centro de las críticas.

Cada decisión adoptada por el intendente Mauro Poletti parece convertirse rápidamente en un nuevo motivo de cuestionamiento: ahora es la tasa al tránsito pesado; antes fueron los accesos, el movimiento de camiones y la relación de Ramallo con la actividad industrial y portuaria de la región.

Poletti va por un acceso de calidad a costa de la logistica nicoleña que no le gusta al poder nicoleño. Vale decir que San Nicolás pretendió resolver un problema urbano propio trasladando parte de sus costos territoriales hacia el distrito vecino, sin embargo, detrás de los titulares —“Poletti potencia Ramallo a costa de San Nicolás”, “Passaglia entregó los accesos” o “Ramallo nos cobra por nuestros camiones”— hay una historia mucho más compleja, Y esa historia tiene documentos, ordenanzas, rutas, accesos, camiones y millones de pesos en juego.

El tránsito pesado no apareció de un día para otro en Ramallo. Fue consecuencia, al menos en parte, de una decisión tomada desde San Nicolás.

La Ruta 188: el comienzo de una decisión que cambió el mapa logístico. En 2020, durante la gestión de Manuel Passaglia, la Municipalidad de San Nicolás anunció un plan para restringir el tránsito pesado sobre la Ruta Nacional 188.

La propia comunicación oficial de aquel momento explicaba que el objetivo era que ocho de cada diez camiones dejaran de circular por ese tramo de la 188, utilizando otro recorrido para llegar al Parque Industrial Comirsa y al puerto.

La medida tenía una justificación vinculada a la seguridad vial y a la urbanización de la zona sur de San Nicolás. En 2021, el municipio volvió a explicar que los camiones destinados a empresas que no estuvieran ubicadas sobre la 188 deberían ingresar por Sánchez, atravesar el sector de Avenida Savio y continuar por Bogado; Y aquí aparecería el punto central de esta historia:  La propia Ordenanza 10.055, promulgada durante la intendencia de Manuel Passaglia en abril de 2020, prohibió la circulación y estacionamiento del tránsito pesado de más de ocho metros en todo el Partido de San Nicolás, aunque estableció circuitos específicos de excepción. Entre ellos figura expresamente el recorrido por Ruta Nacional 188, Avenida Savio y calles Bogado, Subiza, Ponce de León y Colón, incluyendo los movimientos vinculados al Partido de Ramallo y a empresas de la zona portuaria.

Es decir: la discusión no puede comenzar con la tasa que hoy pretende cobrar Ramallo. Hay que empezar varios años antes, cuando San Nicolás decidió reorganizar su tránsito pesado.

“Ellos cuidaron sus calles y nosotros pagamos las consecuencias”, El propio Mauro Poletti hizo esa lectura en agosto de 2025. Según declaraciones difundidas por medios de Ramallo, el intendente sostuvo que durante la gestión de Gustavo Perié San Nicolás tomó la decisión de que los camiones destinados al puerto y a empresas nicoleñas ingresaran y salieran por Ramallo.

Poletti calculó entonces entre 40.000 y 50.000 camiones mensuales y sostuvo que aquello que dejaba de suceder en San Nicolás terminaba sucediendo en territorio ramallense. La cifra es una estimación atribuida al intendente y debería ser contrastada con registros oficiales de tránsito antes de presentarla como un dato definitivo. Pero el fenómeno que describe sí puede ser documentado: la normativa de San Nicolás restringió fuertemente el tránsito pesado y estableció recorridos alternativos que involucraban el territorio de Ramallo.

Entonces, ¿quién “entregó” los accesos?

San Nicolás tomó decisiones para reducir el tránsito pesado dentro de su territorio y ese esquema derivó parte de la circulación hacia los accesos que conectan Ramallo con el Parque Industrial Comirsa y con la zona portuaria de San Nicolás. Años después, Ramallo comenzó a plantear que esa circulación tenía un costo para sus caminos, su infraestructura y sus vecinos.

Y allí aparece la segunda parte de la historia. “De la decisión vial al conflicto tributario”

En 2025, Poletti anunció gestiones para obtener el control de un corredor que une la Ruta Nacional 9 con el Parque Industrial Comirsa a través de Villa General Savio.

El objetivo declarado era instalar un sistema de fiscalización y pesaje y generar una tasa vinculada al tránsito pesado. En 2026 el proyecto avanzó y la discusión cambió de escala.

El Municipio de Ramallo sostiene que no se trata de un peaje sino de una tasa que grava el tránsito pesado y que el sistema busca ordenar la circulación y obtener recursos para afrontar los costos que genera ese tránsito.

Transportistas y entidades empresarias cuestionaron el mecanismo y, según información publicada en septiembre, el conflicto llegó incluso a la Secretaría de Transporte de la Nación.

La paradoja que  investigamos en Diario la Verdad es sencilla:

“San Nicolás decidió sacar camiones de su trama urbana. Ramallo recibió una parte importante de esa circulación. Y ahora que Ramallo intenta cobrar por el tránsito pesado que atraviesa su territorio, San Nicolás vuelve a cuestionar la decisión”.

Y por cierto y vale la salvedad, es que ya cansan las embestida del intendente de San Nicolás, por lo que nos preguntamos, una y otra vez, ¿por qué cada decisión de Ramallo parece convertirse en un ataque contra Poletti?

La controversia actual también abre otro capítulo: el tratamiento político y mediático de las decisiones adoptadas por el Municipio de Ramallo; porque una cosa es discutir técnicamente una tasa, cuestionar su legalidad, analizar su impacto sobre el transporte o debatir si el mecanismo es conveniente, y otra muy diferente es convertir cada medida adoptada por el intendente vecino en una nueva batalla política.

Por eso la pregunta que nos hacemos, tiene que ser si se está discutiendo realmente una tasa de tránsito pesado o se está disputando quién controla y quién obtiene recursos de un corredor logístico que San Nicolás contribuyó a consolidar cuando decidió restringir el paso de camiones por la Ruta 188?

Ramallo no nació con los camiones. Ramallo no decidió unilateralmente convertirse en paso obligado para una parte de la logística regional.

Un capítulo no menos importante es que existe una historia previa de decisiones municipales, recorridos, restricciones y obras que modificaron el mapa de circulación. Incluso en 2025 la Dirección de Vialidad bonaerense registró gestiones del Municipio de Ramallo para intervenir sobre el Camino de la Costa que une San Nicolás con Ramallo y mencionó cuestiones administrativas vinculadas con la cesión de un acceso.

Pero hay una conclusión factual que ya puede sostenerse: la política de restricción del tránsito pesado implementada por San Nicolás modificó los recorridos logísticos regionales y aumentó la importancia de los corredores ubicados en territorio de Ramallo.

Esa historia no empezó con Mauro Poletti. Empezó cuando San Nicolás decidió que los camiones dejaran de pasar por determinados sectores de su propia ciudad.

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