martes 28 de julio de 2026 - Edición Nº2792

Política | 28 jul 2026

Una ciudad imposible de editar

San Nicolás: la pobreza no desaparece corriendo a los pobres

18:59 |Las denuncias por agresiones y expulsiones de personas en situación de calle exponen una realidad social que ya no puede ocultarse detrás del marketing urbano. Mientras crece la indigencia, vecinos denuncian operativos para sacar a los pobres del centro de la ciudad. Por Redacción Diario La Verdad


Mientras la gestión municipal invierte millones en construir una ciudad "modelo", la del lavado y el enriquecimiento ilícito, y pensada para las redes sociales, la otra San Nicolás permanece fuera del encuadre. Es la ciudad donde la pobreza ya no puede ocultarse detrás de una plaza remodelada, una costanera pintada o una postal para que los hermanos Passaglia, ironicen en TikTok, que dicho sea de paso ya les va quedando grande, porque se les pasó la fecha de vencimiento e insisten,

La escena registrada este 24 de julio vuelve a interpelar esa realidad. Un hombre de aproximadamente 70 años dormía sobre la vereda de Belgrano casi Sarmiento, frente a la sucursal del Banco Nación. Era pleno mediodía y el frío atravesaba su cuerpo mientras intentaba descansar donde el sueño lo vencía.

La imagen no representa un caso aislado. Es el reflejo de una realidad social que crece en San Nicolás y que comienza a hacerse visible como nunca antes, de la mano de los matones pagaos por el municipio como es el caso del gordo Molina, un archiconocido y casi repugnante, como dicen por ahí, hombre que hace los mandados oscuros de la familia en el poder.

Lo que hasta hace pocos años era excepcional hoy empieza a repetirse: cada vez son más las personas que viven o sobreviven en las calles de la ciudad.

Mientras el gobierno municipal multiplica inversiones en plazas, iluminación, paseos, festivales y una estética urbana pensada para proyectar una ciudad moderna, una realidad incómoda comienza a instalarse en las calles de San Nicolás.

Cada vez son más las personas que viven en situación de calle.

Y cada vez son más las denuncias que sostienen que la respuesta oficial no consiste en asistirlas sino en desplazarlas.

La pregunta ya no es solamente social, es política. 

Y si las denuncias son ciertas, el problema deja de ser la pobreza y pasa a ser la utilización del poder público para esconderla.


EL CASO QUE ENCENDIÓ LA ALARMA

La semana pasada un episodio sacudió a San Nicolás.

Un hombre en situación de calle denunció haber sido golpeado brutalmente en inmediaciones del Santuario por un grupo de personas que identificó como vinculadas al Municipio.

Según su relato, además de la agresión recibió amenazas para abandonar la ciudad.

El hecho generó una fuerte repercusión social.

Lejos de quedar aislado, comenzó a ser acompañado por nuevos testimonios y registros audiovisuales.

CRONOLOGÍA

17 de julio

Vecinos denuncian la golpiza a un hombre en situación de calle cerca del Santuario.

18 al 23 de julio

Comienzan a difundirse videos donde vecinos relatan operativos nocturnos destinados a retirar personas que dormían en la vía pública.

24 de julio

Un hombre de aproximadamente 70 años aparece durmiendo frente al Banco Nación, sobre calle Belgrano casi Sarmiento.

Su imagen vuelve a poner en evidencia el crecimiento de la indigencia en la ciudad.


EL VIDEO QUE ABRIÓ MÁS INTERROGANTES

Uno de los registros difundidos en redes sociales muestra a una mujer que, acompañada por efectivos policiales, afirma:

"Sacamos a todas las personas que duermen en la calle y les ofrecemos pagarles el pasaje para que se vayan a otra ciudad."

Ese video abrió nuevos interrogantes.

¿Existe un protocolo municipal para intervenir con personas en situación de calle?

¿Quién ordena esos procedimientos?

¿Participan funcionarios?

¿Existe intervención de Desarrollo Social?

¿Se confeccionan actas?

Hasta el momento no hay respuestas públicas.

LO QUE DICEN LOS VECINOS

"Todas las noches pasa una camioneta blanca. Los corren."

"Hay gente que desaparece de un día para otro."

"Antes nunca había personas durmiendo en el centro. Ahora cada semana aparecen más."

"El problema no es que haya pobres; el problema parece ser que se los vea."

(Estos testimonios corresponden a vecinos consultados por este medio y deberán identificarse con nombre o mantenerse en reserva, según el caso.)


UNA POSTAL QUE DESMIENTE EL DISCURSO OFICIAL

Este 24 de julio la escena volvió a repetirse.

Un hombre de unos 70 años dormía sobre la vereda frente al Banco Nación.

No era de madrugada.

Era pleno mediodía.

El frío atravesaba la ciudad mientras cientos de personas caminaban alrededor.

La fotografía resulta imposible de compatibilizar con el discurso de una ciudad donde todo funciona.

La pobreza ya no puede ocultarse.

¿QUÉ DICE LA LEY?

La Constitución Nacional y los tratados internacionales incorporados con jerarquía constitucional reconocen el derecho a la dignidad, la igualdad y la protección de las personas en situación de vulnerabilidad.

La Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales obligan al Estado a adoptar medidas de protección y asistencia, especialmente respecto de quienes se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad.

Asimismo, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y la Corte Suprema de Justicia de la Nación han sostenido que el Estado no puede responder a la exclusión social mediante acciones que agraven la vulnerabilidad de las personas.

Expulsar, hostigar o ejercer violencia contra personas en situación de calle, si esos hechos se comprobaran, podría comprometer responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales.


LA OTRA CIUDAD

Durante años la gestión de los hermanos Passaglia construyó una marca política asociada a la transformación del espacio público, a costa del enriquecimiento ilícito que padece toda la comunidad.

Plazas. Costanera. Eventos. Iluminación. Parques.

Una ciudad cuidadosamente diseñada para mostrarse en redes sociales y consolidar una identidad basada en una mentirosa estética urbana.

Sin embargo, esa imagen convive con otra realidad que comienza a imponerse.

La del crecimiento de la pobreza.

La de adultos mayores durmiendo sobre cartones.

La de personas buscando refugio donde pueden.

La de quienes quedaron fuera de cualquier política pública efectiva.

La ironía es evidente: parecería que el problema no es que existan personas pobres, sino que sean visibles.

LAS PREGUNTAS QUE EL MUNICIPIO DEBE RESPONDER

  • ¿Existe un protocolo para intervenir con personas en situación de calle?
  • ¿Quién coordina esos operativos?
  • ¿Participa Desarrollo Social?
  • ¿Se ofrece alojamiento permanente?
  • ¿Cuántas personas fueron asistidas este invierno?
  • ¿Cuántas fueron derivadas?
  • ¿Qué presupuesto destina el Municipio a esta problemática?
  • ¿Se inició una investigación interna tras las denuncias?

¿AUMENTÓ LA POBREZA EN SAN NICOLÁS?

Las organizaciones sociales, parroquias y vecinos consultados coinciden en un dato que merece ser analizado: "hoy es mucho más frecuente encontrar personas durmiendo en la vía pública que hace algunos años".

Aunque esa percepción requiere ser respaldada por estadísticas oficiales y relevamientos específicos, la visibilidad creciente del fenómeno plantea interrogantes sobre el impacto de la situación económica y la capacidad de respuesta de las políticas sociales locales.

La pobreza no puede medirse solo por indicadores económicos. También se manifiesta cuando una ciudad naturaliza que personas mayores pasen el invierno durmiendo sobre una vereda.


EL SILENCIO TAMBIÉN ES UNA RESPUESTA

Al cierre de esta edición, este medio no había recibido una respuesta oficial del Municipio sobre las denuncias de agresiones y expulsiones.

La ausencia de explicaciones públicas frente a hechos de esta gravedad no disipa las dudas: las profundiza.

Porque una ciudad se define no solo por la calidad de sus plazas o la cantidad de luces que instala, sino por la forma en que protege a quienes han quedado al margen.

Y hoy, en San Nicolás, la imagen de un hombre de 70 años temblando de frío frente a un banco interpela mucho más que cualquier campaña de promoción turística.

Sin embargo, la respuesta que denuncian vecinos, organizaciones sociales y distintos testimonios no parece orientarse a resolver el problema sino a sacarlo de la vista.

Las dos caras de San Nicolás

La administración de los hermanos Passaglia construyó buena parte de su identidad política alrededor de una ciudad de mentira, de plazas inventadas, con la intención de convertirla en marca. Una ciudad diseñada con una fuerte estrategia de marketing urbano que nos sale muy caro a los vecinos, se escucha en voz baja, ya no tan baja.

Pero detrás de esa escenografía aparece otra ciudad.

La de quienes no llegan a fin de mes.

La de quienes perdieron el trabajo.

La de quienes duermen bajo un techo improvisado o directamente sobre una vereda.

Una pobreza que no desaparece por cambiar el paisaje urbano.

La ironía resulta inevitable: parecería que el problema no es que existan personas viviendo en la calle, sino que puedan ser vistas.

¿Política social o política de expulsión?

Si las denuncias resultaran ciertas, la pregunta deja de ser política para transformarse en institucional.

Porque ninguna persona deja de ser pobre por ser trasladada a otro distrito.

Ningún problema social se resuelve mediante amenazas.

Ninguna ciudad mejora escondiendo a quienes más necesitan asistencia.

La pobreza requiere políticas públicas, dispositivos de contención, equipos interdisciplinarios, salud mental, acceso a vivienda y trabajo.

No patrullajes destinados a desplazar personas vulnerables del espacio público.

Sin embargo ésto se esconde debajo de la alfombra y de los espejitos de colores que muchos reconocen como um atractivo

El caso del hombre de Belgrano y Sarmiento

El hombre mayor que hoy duerme frente al Banco Nación sintetiza esa contradicción.

Tiene frío. No tiene refugio. Y según las denuncias conocidas durante los últimos días, también podría enfrentar el riesgo de ser expulsado del lugar donde intenta sobrevivir.

La imagen interpela a toda la sociedad.

Porque detrás de cada persona en situación de calle hay una historia que el Estado no logró contener.

La ciudad que no entra en el TikTok

En San Nicolás existe una realidad imposible de editar.

La pobreza no desaparece cuando se la corre de una esquina. No deja de existir porque alguien la saque del centro.

No se resuelve a golpes ni trasladando personas hacia otra ciudad. 

Una gestión pública se mide también por la forma en que trata a quienes menos tienen.

Las ciudades verdaderamente modernas no son las que esconden a los pobres para conservar una postal perfecta.  Y esa sigue siendo, hoy, la deuda más profunda de San Nicolás.

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