San Nicolás registró un índice de vulnerabilidad socioeconómica de 30,9 puntos, de acuerdo con un relevamiento realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), que analiza distintas dimensiones de la pobreza estructural y busca reflejar situaciones de privación vinculadas a la vivienda, la educación, el acceso a servicios básicos y las condiciones de vida de los hogares y el empleo, ésto último, algo que omiten en el análisis. San Nicolás hace años que no genera puestos de trabajo
De esta manera, San Nicolás evidencia desafíos sociales de gran intensidad. La industria no trabaja en plenitud de su estructura operativa, no hay política de empleo y no hay índice de transparencia más que cero. Tiene transparencia cero el municipio de HECHOS que quiere hacer base en otros municipios que desconocen los datos oficiales y son municipios que se manejan con tic toc
El Índice de vulnerabilidad socioeconómica es calulado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA en base a la combinación de 11 indicadores censales vinculados a la vivienda, servicios básicos, educación, empleo y la vulnerabilidad asociada a la infancia. Se expresa en una escala de 0 a 100, donde a mayor número, mayor vulnerabilidad socioeconómica.
En este relevamiento que muestra un índice del 1 al 100 (siendo 100 el nivel máximo de pobreza), el foco está puesto en el dinero que tiene una familia para vivir, su estructura, su situación de hacinamiento, si el jefe de hogar tiene trabajo y en el acceso a derechos fundamentales, entre otras variables. De este modo, el estudio permite trazar un panorama más fidedigno de cuál es la realidad de las comunidades más vulnerables.
El estudio combina los datos del Censo 2022 y los de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA-UCA) de 2023, logrando un mapa de la pobreza extrema en el país por localidades y departamentos, definida como el riesgo de concentración de inseguridad alimentaria en hogares particulares. Esto permite localizar núcleos de vulnerabilidad estructural y constituye una herramienta para el análisis territorial de desigualdades. Además, brinda una mirada nacional sobre los aspectos de la marginalidad más difíciles de superar como las condiciones materiales de la vivienda, el acceso a servicios básicos, el nivel educativo de los padres y su situación laboral.
El trabajo forma parte del proyecto “Hambre de Futuro” y se basa en un Índice de Pobreza Multidimensional Extrema elaborado por la Universidad Católica Argentina. La medición busca identificar situaciones de vulnerabilidad que no siempre quedan reflejadas en los indicadores tradicionales de pobreza monetaria utilizados por el INDEC.
Entre las variables consideradas aparecen aspectos vinculados a las condiciones habitacionales, el acceso a servicios esenciales, la educación, la alimentación y las oportunidades de desarrollo de los hogares. El objetivo es detectar núcleos de pobreza estructural que persisten incluso en contextos donde los ingresos pueden mostrar cierta recuperación.
El escenario de San Nicolás donde no existen datos mjuniciapales para su análisi refleja no obstante que una porción significativa de los hogares del distrito continúa expuesta a condiciones de vulnerabilidad que se mide por la pobreza como uno de los pilares para atender en materia de polticas sociales y desarrollo comunitario por la próxima gestión.