sábado 07 de febrero de 2026 - Edición Nº2621

Política | 8 may 2025

Viva León, viva el Papa

Un nuevo Pastor ilumina el mundo

El legado de Francisco, León, elegido en éste enclave del amor para ser un misionero de la esperanza y de la paz


En estos días en que los relojes parecen andar hacia atrás y los discursos se confunden con amenazas, el Vaticano —ese enclave de eternidad en el corazón mutable de Roma— ha anunciado con alegría el inicio de un nuevo papado. No se trata de un gato domesticado por Wall Street ni de un bufón coronado por los algoritmos, sino de un León: un pontífice de voz firme, heredero de Agustín, moldeado en la roca de Hispanoamérica y templado por las batallas que no se gritan, sino se viven.

Este León no ruge para asustar, sino para despertar. Nació del cruce de dos viejas civilizaciones —la francesa, que dio enciclopedistas; la española, que dio santos y conquistadores—, y sin embargo, podría haber crecido en cualquier barrio de La Matanza, en una casa donde el mate se comparte como oración y la dignidad se defiende como dogma.

No llegó a Roma por intrigas ni por lobby: fue nombrado cardenal en 2013 por otro argentino, Francisco, quien —como Moisés frente al Sinaí— supo ver en él una llama que no se consume. Hoy, su ascenso no es sólo sucesión, sino señal. El nombre elegido, León, remite inevitablemente a León XIII, aquel papa que, entre encíclicas y silencios, se atrevió a decir lo indecible: que los obreros tienen derechos, que el salario justo no es caridad sino justicia, y que el capital sin alma es idolatría.

Frente a este León, aparece otro personaje, casi de fábula apócrifa: un presidente argentino que, como el mercader del templo, ha confundido la patria con el saldo bancario. Negociador sin pueblo, destructor de lo común, vendedor de espejismos. Como Pilato, se lava las manos; como Judas, cambia dignidad por monedas. Cree, en su ceguera, que puede negociar con el cielo como se negocia con un fondo buitre.

Pero la señal ha sido dada. El cielo no necesita cadenas de televisión para hablar: con la elección de León, ha escrito en la pared su sentencia. El final no será anunciado en conferencias de prensa, sino en parábolas. Y una de ellas dice: cuando los pastores verdaderos vuelven, los lobos huyen.

Dios no se equivoca.

Y nosotros, que aún creemos en lo sagrado del pan y en la justicia del salario, podemos decir sin miedo ni ironía:

¡Viva León!

Gracias Rody C

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

Te invitamos a compartir tus comentarios.

Valoramos mucho la opinión de nuestra comunidad de lectores y siempre estamos a favor del debate plural y del intercambio de datos e ideas. En esta línea, es importante para nosotros generar un espacio de respeto y cuidado, por lo que por favor tené en cuenta que no publicaremos comentarios con:

- insultos, agresiones o mensajes de odio,
- desinformaciones que pudieran resultar peligrosas para otros,
- información personal

Diario la verdad no se hace responsable de los comentarios realizados por terceros ajenos a la redacción de nuestro medio.

Más Noticias