miércoles 08 de diciembre de 2021 - Edición Nº1099

Política | 14 nov 2021

La participación en los distritos bonaerenses es la llave de la elección

Con un promedio del 68% de presentismo en la PASO, el oficialismo dirigió sus esfuerzos a mover el voto en secciones clave de la provincia de Buenos Aires históricamente ligadas al PJ para lograr, al menos, un empate. Juntos sueña con desplazar al Frente de Todos como primera minoría en el Congreso.


Más de 34 millones de argentinos van a las urnas este domingo en todo el país para elegir representantes en el Congreso Nacional, las legislaturas provinciales y los concejos deliberantes. La elección general llega en un escenario de fuerte polarización entre el gobierno de Alberto Fernández, que necesita revertir el resultado de las Primarias del 12 de septiembre o al menos achicar la diferencia, y la oposición que busca ratificar la victoria y crecer para posicionarse de cara a 2023. El nivel de concurrencia ciudadana será clave en el resultado.

Según la Cámara Nacional Electoral, la expectativa es que la participación sume un 10% más que el 67% que contabulizaron las PASO.

La batalla central se da por el control del Congreso. La Cámara de Diputados renueva 127 bancas –que tendrán mandato de cuatro años– y el Senado 24 escaños, es decir, un tercio. El mandato, en este caso, tiene una duración de seis años y las provincias que eligen senadores son Chubut, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, La Pampa y Catamarca.

Según el padrón electoral, son 34.332.992 las personas habilitadas para votar en todo el país. Cinco distritos concentran el mayor número de electores: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mendoza. Son también los que disputan mayor número de bancas. Todos suman el 65% del padrón –22,35 millones–, aunque el 37% se ubica en la provincia de Buenos Aires. Como en cada elección, las miradas estarán puestas en este distrito y, en particular, en el Conurbano, que posee la mayor cantidad de votantes y que en las PASO registró los índices más altos de ausentismo. El promedio de asistencia fue del 68%, un 10% menos que en otras elecciones.

En la Cámara de Diputados que preside Sergio Massa, la oposición es la que pone más bancas en juego. De las 127 que se renuevan, 60 pertenecen a Juntos por el Cambio, mientras que el Frente de Todos pone en juego 51 lugares. El bloque que preside Máximo Kirchner tiene en la actualidad 120 representantes y anhela sumar nueve bancas más para llegar al quórum propio, mientras que el interbloque que lidera Mario Negri (PRO-UCR-Coalición Cívica) tiene una totalidad de 115 y quiere llegar a 120 para convertirse en la primera minoría.

El resultado de las PASO dejó al oficialismo lejos de su objetivo de la mayoría y envalentonó a la oposición para ir por más. De repetirse el resultado de las elecciones del 12 de septiembre, Juntos obtendría 117 bancas y se convertiría en la primera minoría y el FdT quedaría en el segundo lugar con 116.

La otra batalla se da en el Senado, que conduce Cristina Kirchner. Actualmente el Frente de Todos cuenta con una holgada mayoría (tiene 41 de 72 bancas), pero el resultado de las Primarias encendió el alerta ya que, si se repite la votación, el gobierno perdería seis escaños y pasaría a tener 35; mientras que Juntos sumaría seis y obtendría 31 lugares. El foco de atención en este caso, está puesto en la provincia de La Pampa, donde el oficialismo guarda firmes esperanzas de revertir los guarismos de la PASO .

El resultado de la elección de hoy marcará si el oficialismo podrá avanzar en la discusión de su agenda legislativa y qué acuerdos necesitará tejer para sancionar las leyes que requiera el Ejecutivo.

El acto electoral de hoy se cumplirá con los mismos protocolos sanitarios dispuestos por la Cámara Nacional Electoral para las PASO, debido a la pandemia. Será obligatorio el uso de barbijo, la sanitización de manos y la ventilación cruzada en las escuelas donde se vota pero, a diferencia de septiembre, las filas para ingresar podrán realizarse adentro del establecimiento y no en la calle. Los adultos mayores tendrán prioridad para votar durante toda la jornada.

Como en cada elección, la provincia de Buenos Aires será determinante en el resultado. El 12 de septiembre, Juntos ganó en siete de las ocho secciones electorales en que se divide el distrito y se alzó con el triunfo por 356 mil votos. Las boletas de Diego Santilli y Facundo Manes –quienes competían en internas dentro del frente opositor– cosecharon el 37,33% de los votos, mientras que la del Frente de Todos, encabezada por Victoria Tolosa Paz, obtuvo el 33,25%. Esos 4 puntos de diferencia son los que el gobierno buscará descontar hoy.

En el medio, tras la derrota, hubo una dura crisis interna en el gobierno y un cambio de estrategia electoral elaborada por el consultor catalán Antoni Gutiérrez Rubí para intentar atraer al electorado que no fue a votar en septiembre por enojo y desencanto con el gobierno, centralmente por el rumbo de la economía. En la Provincia, la concurrencia fue del 68%, cuando en la elección primaria de 2019 había sido del 78% y, en la de 2017, del 77%. Esos 10 puntos de ausentismo se replicaron, en promedio, en la mayoría de los distritos del Conurbano.

La campaña del Frente de Todos apuntó a convencer a los que pegaron el faltazo y que, en su mayoría, habían votado al peronismo en 2019 en la Primera y la Tercera sección electoral. Con ese objetivo, inició una estrategia de cercanía en cada municipio, que reforzó en la última semana con el “puerta a puerta más grande de Todos”, como lo definió el gobierno. El objetivo es descontar lo máximo y “perder ganando”, es decir, poder mantener al menos un escenario de paridad y que Juntos no gane tantas bancas como pretende.

La Primera tiene 4.467.004 electores habilitados para votar, aunque en las PASO fueron a las urnas 3.050.024, el 68% del padrón total. El oficialismo obtuvo 680.317 sufragios menos que en 2019. Hay varios municipios donde está puesto el foco del gobierno. Uno es San Martín, el distrito del ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis. Allí, gobierna el oficialismo y perdió. De un padrón de 337.058 vecinos en condiciones de votar, solo lo hicieron en las Primarias poco más de 230 mil.

Otro distrito es Tigre, donde el FdT también cayó a manos de Juntos. Tiene un padrón de 315.658 pero solo fueron a votar algo más de 212 mil tigrenses. Es decir que hay 100 mil que decidieron no participar en septiembre. En el pago chico de Sergio Massa, el oficialismo cayó por 6 puntos frente a Cambiemos.

En Merlo y Moreno, el gobierno se alzó con la victoria pero hubo un nivel alto de ausentismo y ahora apuestan a crecer en votos. En el municipio que conduce el intendente Gustavo Menéndez, fue a votar el 64% de un padrón de 411.463 electores cuando dos años atrás había concurrido el 78%, es decir un 14% más. En el distrito que comanda Mariel Fernández, en tanto, la concurrencia fue del 67% sobre 348.548 electores en condiciones de sufragar. Dos años atrás, había sido del 79 por ciento.

Hasta en José C. Paz, donde el FdT arrasó, también hubo muy baja concurrencia. De un padrón de 221.518 paceños habilitados, solo sufragaron 143.220, es decir, el 64%. En el pago comandado por Mario Ishii, la boleta de Tolosa Paz sacó casi el doble que sus rivales.

La Tercera sección fue la única en que el FdT ganó. Allí el promedio de participación fue del 69%, un 10% menos que dos años atrás. Pese a triunfar, el peronismo se desplomó en número de votos en comparación con 2019. El 12 de septiembre, el oficialismo cosechó 1.201.317 votos, unos 742 mil menos que hace dos años, mientras que la oposición sacó 938.974 y creció en 100 mil votos.

La Matanza es el ejemplo más claro de la fuga que sufrió el oficialismo. En el distrito de mayor volumen electoral, votó el 67% del millón de electores, un 12% menos que en 2019. El FdT se impuso con 301 mil votos contra 175 mil de la oposición. En el camino perdió 187.520 votos.

Con un padrón de medio millón de electores, Lomas de Zamora es otro de los distritos donde el gobierno está confiado en crecer. En las PASO sufragó el 70%: hay 150 mil lomenses que no fueron a votar. En Almirante Brown, otro de los distritos de mayor volumen electoral, participó el 69% pero antes lo había hecho el 80%. En Quilmes, la boleta del FdT perdió pero ahora esperan revertir el resultado. En el distrito que conduce Mayra Mendoza, hay 466 mil electores en condiciones de votar y 141 mil no fueron a las urnas. «

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