Posó donde pudo y cada vez que alguien sacaba fotos.
El convidado de piedra es quien, en una reunión, no interviene en ella y pasa desapercibido o es ignorado por los anfitriones. Se refieren con ésta frase a aquel de quién no es tenida en cuenta su opinión.
Adolfo Suárez Erdaire, está cada vez más solo.
Sería divertida la imagen si no fuera porque únicamente en las películas hay un protagonista extra, el público, que sólo está ahí para disfrutar, a salvo. Acá, en cambio, hay un protagonista, un convidado de piedra al que las autoridades no ven.
Pero Adolfo no es el único figureti. A cuánto cortometraje de cambiemos se estrene, aparecen en la platea, pero sólo en la platea.