7 diciembre 2017 1:07 pm
Sección: Generales

Las termoeléctricas y cómo entienden dos jueces los peligros para el medio ambiente

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Las distintas formas de entender la peligrosidad. Misma posible contaminación y dos jueces. Uno así lo entiende y el otro dilata.

La Justicia ordenó frenar las obras en una termoeléctrica. Así lo decidió el Juez de Zárate-Campana González Charvay, hasta tanto se analice si la central es dañina al medio ambiente y si se instaló según los pasos legales.

A diferencia de lo que sucede en San Nicolás, -donde al juez parece no importarle la posible contaminación, aplica distinto criterio
y con ello produce demoras injustificadas, el caso va a la Camara, vuelve con un fallo que le da la razón al amparo que presenta FOMEA, y aún no hay ninguna resolución-, El Juez Adrián González Charvay de Zárate-Campana resolvió otorgar un amparo presentado por los vecinos de Villa Rosa y Escobar como medida transitoria hasta que se analice la cuestión de fondo, es decir, si las plantas son contaminantes y cuentan con toda la documentación para funcionar.

Este juez en ese marco, resolvió ordenar a la empresa APR Energy la suspensión de la construcción de la central termoeléctrica, de su operación y/o ensayos de prueba, y/o acopio de combustible, y/o el indebido uso de las aguas subterráneas o de red, desvío de desagües naturales, emisiones sonoras, efluentes gaseosos, vertidos de efluentes líquidos, movimientos y compactación de tierra, construcción de calles consolidadas, manejo y/o acopio de combustibles.
Además, “prohibió el uso del recurso hídrico subterráneo o de red pública y la suspensión de vertidos de efluentes líquidos, todo ello hasta tanto se dicte sentencia definitiva en las presentes actuaciones”, añadió Charvay.

El pedido de amparo había sido presentado por un grupo de vecinos de Villa Rosa y Escobar, quienes luego se movilizaron a la Plaza 12 de Octubre de Pilar donde reclamaron que las centrales sean trasladadas a áreas alejadas de zonas residenciales.

Por todo cabe preguntarnos: ¿por qué en un juzgado como el de Zarate Campana el juez actuó rápidamente entendiendo las consecuencias contaminantes que puedan derivar de éstas termoeléctricas y la Justicia de San Nicolás, según nos cuentan, da vueltas, no resuelve, demora. Casi una estrategia similar a las que impulsan los abogados defensores, pero acá hablamos de un juez y su juzgado.

Muchas veces cuando se dilatan éstas cuestiones, lo que quedaría en evidencia es la defensa de ciertos intereses económicos de los socios económicos y hasta políticos sin importar cómo afecte la salud, el aire, el agua y los campos de zonas lindantes a la teromeléctrica de Rojo. No decimos que es el caso, pero nada hace parecer lo contrario.

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