24 agosto 2017 9:11 am

De los Schoklender a Mesías

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Un homicidio destruye lo que representa, un calvario que quizás nunca conozcamos.

Más allá de especulaciones psicoanalíticas o policiales, es cierto que detrás de este matricidio se esconde, un problema más grave: el de aún invisibilizada, pero cada vez más preocupante violencia familiar que existe en nuestra sociedad.

Un hechos de éstas características manifiesta un síntoma social. Pero sin embargo el estar en contacto con algo tan violento, nos paraliza.

La muerte en el periodismo policial es una doble muerte. El asesino se renombra a partir del hecho periodístico. Y si bien algo tan violento sirve de postre para varias notas periodísticas, debemos hacer referencia a nuestros males históricos de exclusión y desigualdad, sin olvidar que tenemos un presente atravesado por la violencia política; es decir, somos una sociedad que aún no reconoce al diálogo y búsqueda de consensos como los principales instrumentos de acuerdo.

El matricidio ocurrido ayer en el barrio Prado Español de la ciudad de San Nicolás a manos de Guillemo Mesías de 37 años, que después de apuñalar a su madre e intentar matar a su ex pareja y la hija de ambos, intentó quitarse la vida, no debería tomarse como un tema aislado y mediático regodeado por la morbidez pública, sino que debería obligarnos a reconocer que ese ya es un tema de salud pública, pero no hay que olvidar que la salud pública ocurre en otras ciudades, menos en San Nicolás.

La violencia intrafamiliar se oculta desde el estado municipal y por lo tanto se enmascara con la falta de acciones contra la violencia familiar y sexual en nuestra ciudad, que jústamente por ocultarlo, duerme el sueño de los justos y acá las víctimas.

Como muchas cosas en nuestra ciudad, será un relato policial más. En muchos casos un buen relato policial de las miserias humanas, pero dar muerte a lo que nos dio vida, es algo mas que un relato moralmente inadmisible.

San Nicolás ya tiene su Mesías, como hace años tuvimos a los shocklender y pensamos que ésto nunca iba a pasar en San Nicolás.

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Comentarios

Mostrando 1 comentario
  1. Anónimo dice:

    Creo que ante semejante tragedia, debe resultar difícil de analizar hasta para los especialistas. Cuando leo estas noticias me pregunto qué pasó en la cabeza de esa persona, para que alguien llegue a semejante tragedia, deben haberse acumulado demasiados antecedentes reales o imaginarios, nadie arma semejante desastre en cuestión de segundos, salvo que sea un psicótico, que no sé si es este caso. De todos modos, siento una profunda compasión por todos los involucrados en la tragedia.

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