Licenciada en Sociología por la UBA, Directora de Diario La Verdad.

23 abril 2017 8:47 am Del editor al lector
Por Nora Toia

Ecocidio de Monsanto, ¿delito de cuello blanco o de lesa humanidad? Un documento de Graciela Vizcay Gómez

Tibia conclusión Monsanto

Por Dra Graciela Vizcay Gomez

Tibia conclusión del Tribunal Monsanto, no vinculante sobre el supuesto delito de ECOCIDIO de Monsanto, que según los jueces “no puede mezclarse con el delito de “genocidio” pero tampoco puede juzgarse a las empresas como “sujetos de derecho”. Vale decir que pese a mi personal opinión, es válida la intensión y deja al descubierto la delgada línea que separa a los delitos de lesa humanidad, con los delitos de “cuello blanco”, como digo siempre: Haciendo algo legal, cometen ilegalidad ya que el glifosato está “aprobado” para su uso, pero no para matar de cáncer como lo hace.

Seis meses después de la audición de algunas supuestas víctimas de los pesticidas y transgénicos, en La Haya, los jueces dieron sus conclusiones: insisten en la necesidad de reequilibrar la legislación y dicen que hay un impacto negativo para la salud y el medio ambiente. Pese a ello, al no ser una opinión consultiva vinculante, según el video online que he seguido de los jueces, podría usarse dicho documento como una guía para los tribunales donde los casos de afectados por las fumigaciones con glifosato y otros venenos se acumulan, para luego ser dados de baja al olvido, tal es el caso de Argentina.

Formo parte del amparo de autos “Giménez, Alicia Fany y otros c/ Buenos Aires, Provincia de y otros s/ daño ambiental” que luego de ser presentado en el año 2012 ante la Corte Suprema de la Nación, que se excusó “ajena a la competencia originaria” y hoy continúa en proceso en Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo Federal N° 3, quien rechazó la cautelar, con el mismo resultado en la apelación ante la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, que derivó hace escasos días en un Recurso Extraordinario por el Fiscal Federal Dr Ricardo Ruben Peyrano, apelando la sentencia por “arbitraria”.El claro ejemplo que aquí no se aplica ni el derecho internacional, ni la Ley de Medio Ambiente local.

Volviendo al dictamen de La Haya, manifestaron los jueces que “Es urgente reequilibrar el derecho internacional, que protege mucho más hoy en día los intereses privados de las multinacionales como Monsanto que los derechos humanos y el medio ambiente: Aquí, en esencia, la conclusión principal de la”opinión consultiva “realizado este martes por los jueces del Tribunal Internacional de Monsanto, sin reconocimiento oficial, celebrada en la Haya (Países Bajos) en octubre.

Seis meses más tarde, los jueces emitieron un documento de 51 páginas. El objetivo de “dictamen”:

-“No estamos aquí para juzgar Monsanto, sino para examinar la compatibilidad de las acciones de esta empresa con los derechos fundamentales, dijo Françoise Tulkens, ex vicepresidente el Tribunal Europeo de derechos humanos. Esto no quiere decir que Monsanto es culpable, pero que sirva para preparar el camino para que haya un verdadero juicio en relación con estas cuestiones “.

En su opinión consultiva, el juez Tulkens y colegas de Argentina, Canadá, México y Senegal “lamenta” la falta de la presencia de Monsanto, que se negó a asistir a las audiencias. El Tribunal, dijo que a pesar de que “no hay razón para dudar de la sinceridad” de las pruebas, no se puede establecer en ausencia de un contra-examen. Para el propósito de su misión, los jueces de este modo “asumen” que los hechos y las circunstancias descritos son probados.

Su misión? Entregar una opinión legal sobre seis preguntas específicas. Monsanto tiene, a través de sus actividades, actuado de conformidad con el derecho a un ambiente seguro, limpio, sano y sostenible? que ha actuado de conformidad con el derecho a la alimentación? El derecho a la salud? Las libertades de expresión y de la investigación científica? ¿Ha sido cómplice de crímenes de guerra en la producción del defoliante “agente naranja” utilizado por el ejército de Estados Unidos en Vietnam? Por último, podrían sus actividades constituir un delito de “ecocidio” o el acto de destruir el medio ambiente hasta el punto de poner en peligro la vida en la Tierra? Para evaluar esto, los jueces se basaron en una serie de textos preceptivos de la ONU, sino también en el aprobado en 2011 por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones “Guía de principios sobre las empresas y los derechos humanos”

Los jueces respondieron que Monsanto llevó “a cabo prácticas que tienen un impacto grave y negativo sobre el derecho a un medio ambiente sano”, después de recordar los testimonios que han informado diversos efectos sobre la salud humana, suelo, las plantas y los animales acuáticos, la biodiversidad y los derechos de los pueblos indígenas. Impactos debido en particular a glifosato, la molécula activa de Roundup, el herbicida más ampliamente utilizado en el mundo asociado con OMG de la firma.

La Corte también llega a la conclusión de que las prácticas de Monsanto “tienen un impacto negativo en el derecho a la alimentación” y están “socavando la soberanía alimentaria.”
En particular “la comercialización agresiva de los OMG obligando a los agricultores a comprar nuevas semillas cada año.” Mencionan situaciones donde hubo contaminación genética de los campos, incluso obligó a los agricultores a pagar regalías a Monsanto.

Mientras que varios testigos utilizaron la palabra “genocidio” durante las audiencias en La Haya, el juez Tulkens considera que “muy exagerada” para describir las actividades de Monsanto: “No hay que mezclar todo. No ayuda a la causa. El genocidio es el exterminio programado un pueblo o grupo humano, debido a sus características o identidad racial. El ecocidio es más general, se trata de un grave daño ambiental, que puede ser parte de un plan programado, pero no siempre “.

En última instancia, la Corte concluyó que Monsanto si existía tal delito de ecocidio, “las actividades de la empresa podrían caer bajo esta ofensa.” Estos incluyen, de acuerdo con los jueces, que el herbicida glifosato se aplique a través de la pulverización aérea sobre las plantas de coca, el uso masivo de agroquímicos peligrosos en la agricultura, la propagación de OMG , la grave contaminación de suelo o el agua, o la introducción de contaminantes como el PCB en el medio ambiente “causan daños graves y de larga duración, que afectan a los derechos de las generaciones futuras.” Además, la conducta de Monsanto tiene un impacto negativo en el derecho de los científicos a realizar libremente investigaciones indispensables.

Estas disposiciones tienden a socavar la capacidad de las naciones para mantener políticas, leyes y prácticas que protegen los derechos humanos y ambientales. Los organismos de las Naciones Unidas necesitan urgentemente tomar medidas; De lo contrario las cuestiones clave de las violaciones de los derechos humanos y ambientales serán resueltas por tribunales privados que operan totalmente fuera del marco de las Naciones Unidas.

Además de su opinión sobre las seis preguntas, la “corte” se vio obligado a entregar una especie de análisis prospectivo, en el que insiste en “la brecha creciente entre el derecho internacional de los derechos humanos y la responsabilidad de sociedades “. Exige la necesidad de hacer valer la primacía del derecho internacional de los derechos humanos y ambientales. Existe un conjunto de normas legales para proteger los derechos de los inversores en el marco de la Organización Mundial del Comercio y en los tratados bilaterales de inversión y en las cláusulas de los acuerdos de libre comercio.
En particular, se lanzan “dos llamadas”:

-“la necesidad de afirmar la primacía del derecho internacional de los derechos humanos y el medio ambiente” en contra de las normas legales de protección de derechos de los inversores
– “pedir cuentas a los actores no estatales en el derecho internacional de los derechos humanos “. El Tribunal Monsanto cree que “ha llegado el momento de que las multinacionales sean considerados sujetos de derecho y por lo tanto puedan ser procesados ​​en los casos de violaciones de los derechos humanos.

Dicho esto, sigamos esperando la luz en el túnel de la ilegalidad, los negocios, e intereses de unos pocos, en detrimento de la salud de todo el planeta, que ningún gobierno está dispuesto a defender. Esa es la triste conclusión a la que arribo.-

Esta lucha se replicó en Francia, por nuestra amiga, la Dra Vizcay Gómez. Argentine : bataille contre le glyphosate

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